jueves, 7 de octubre de 2010

a 54 años...

     Hoy, a 54 años de lo ocurrido en los basurales de José León Suarez, en democracia, con un gobierno elegido constitucionalmente, donde los reclamos sindicales son parte muy importante de la agenda diaria, es difícil pensar en que suceda un acontecimiento similar al de los días 9 y 10 de junio de 1956, cuando muchos hombres perdieron su vida en manos del propio aparato estatal, por pensar diferente y actuar en consecuencia.
     Las víctimas merecen ser recordadas no sólo para que no vuelva a ocurrir, sino también por haber arriesgado y, en algunos casos, perdido sus vidas en medio de la lucha por conseguir una Argentina libre.

Nota publicada por Revista Zoom

Pasado y presente 13 de junio de 2008
Las víctimas

Impunidad en los basurales de José León Suárez

     En junio de 1956 tuvo lugar una gran masacre de civiles que quedó impune y en la que sus sanguinarios asesinos no pagaron con la cárcel. Detrás de los fusilados de José León Suárez había historias de lucha de gente de pueblo. Aquí son presentados uno por uno, fusilados y sobrevivientes:
     Nicolás Carranza: Casado con seis hijos, la última recién nacida de cuarenta días. Cesante del ferrocarril Belgrano y prófugo de la justicia por peronista. Su hija mayor Elena, de 11 años, fue llevada a la comisaría e interrogada por cuatro horas sobre las actividades de su padre.
     Francisco Garibotti: También casado y con seis hijos. Trabajaba como ferroviario en el Belgrano.
     Carlos Lizaso: tenía 21 años, trabajaba con su padre como martillero y estaba de novio.
     Mario Brion: vivía a cien metros de la casa fatídica, en Franklin 1812. Casado, con un hijo, conocido como un buen trabajador y vecino.
     Vicente Damián Rodríguez: obrero del puerto, cargaba bolsas y hacía todos los turnos que podía. Era peronista y opositor. Estaba casado y tenía tres hijos; alquilaba una casa muy pobre.
     Horacio Di Chiano: Casado, tenía una hija, obrero de la compañía de electricidad Italo, le faltaba poco para jubilarse.
     Miguel Ángel Giunta: Conocido como Don Lito, era un trabajador del calzado, trabajaba en una zapatería en Buenos Aires y vivía en Florida, partido de Vicente López.
     Rogelio Díaz: Era un suboficial retirado de la Marina moreno, alto y corpulento.
     Norberto Gavino: Estaba en el levantamiento. Había sido suboficial de la Gendarmería Nacional y en ese momento trabajaba como vendedor de terrenos.
     Juan Carlos Livraga: Es el “fusilado que vive”, la punta del ovillo que tomará Rodolfo Walsh para denunciar todo en “Operación Masacre”. Sus distintos trabajos iban entre oficinista de la Aeronáutica, colectivero y la construcción.
     Julio Troxler y Reinaldo Benavidez: son detenidos antes y no los mezclan con los otros hasta el fusilamiento.
     El saldo de la matanza fue de cinco muertos: Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Carlos Alberto Lizaso, Mario Brión y Vicente Damían Rodríguez.
     Los sobrevivientes fueron: Juan Carlos Livraga, Horacio Di Chiano, Miguel Angel Giunta, Rogelio Díaz, Norberto Gavino, Julio Troxler y Reinaldo Benavidez.
     Lo que también murió aquella noche del ’56 fue el estado de derecho para estas personas, porque todavía estos crímenes siguen impunes.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Operación Massacre (Fragmento)

Este fragmento de la película "Operación Masacre" nos permite apreciar el contexto histórico en el que se dieron los Fusilamientos...

Nace una nueva forma de hacer periodismo: "El periodismos de investigación"

Los Fusilamientos de León Suarez no solo significaron una gran mancha oscura en la historia argentina, a pesar del horror de lo sucedido, dieron luz a una nueva manera de hacer periodismo.
De la mano de Rodolfo Walsh, traductor, periodista, escritor de 29 años, la historia de los trabajadores muertos fusilados en el basural de la provincia de Buenos Aires, llegó a la literatura a través una investigación periodística.
“Quiénes eran, por qué se los llevaron detenidos de sus casas y se los fusiló en el basural, por qué mentían con la aplicación de la ley marcial, que se dictó después de la detención, y quiénes dieron las órdenes de asesinar trabajadores, fue la denuncia que mi padre escribió y publicó. Y la llamó Operación Masacre”, relató Patricia Walsh, su hija en http://www.izquierdasocialista.org.ar/cgi-bin/elsocialista.cgi?es=033&nota=29, en ocasión del 50° aniversario de los Fusilamientos.


sábado, 14 de agosto de 2010

Los fusilamientos de José León Suárez el 10/06/56

¿Qué sucedió?

     La “Revolución Libertadora” fue un movimiento encabezado por el general Eduardo Lonardi, que el 16 de septiembre de 1955 derrocó al gobierno constitucional del general Juan Domingo Perón. Lonardi fue reemplazado por el general Pedro Eugenio Aramburu, quien juró como presidente el 13 de noviembre del mismo año.
     “Muchos militares peronistas fueron encerrados en el vapor-prisión Washington, anclado a varios kilómetros aguas adentro del Puerto de Buenos Aires. Allí estaban castigados y aislados los generales Valle y Tanco, entre otros oficiales. Allí comenzaron a conspirar para diseñar un movimiento que exigía el cese de la persecución al peronismo; la restitución de la Constitución de 1949 y la libertad a los miles de presos políticos. Esa fue la génesis del movimiento que comenzaron a gestar con fuerza en el verano de 1956. Los jefes indiscutidos del movimiento eran los generales Valle y Tanco y oficiales como los coroneles Cogorno, Alcibíades Cortínez, Ricardo Ibazeta y el capitán Jorge Costales, entre otros”, relata Maria Seoane en un informe especial para el 50° aniversario de los Fusilamientos en http://edant.clarin.com/suplementos/zona/2006/06/04/z-01208312.htm.
     Entre las 22 y 24 del 9 de junio se produjeron levantamientos en distintos asentamientos militares como Campo de Mayo, Regimiento II de Palermo, Regimiento 7 de La Plata, muchos sublevados fueron arrestados, al igual que grupos de civiles a los que se los relacionaba con el movimiento en contra de el gobierno de Aramburu y a las 0.32 del 10 de junio el gobierno anunció un decreto firmado por el Presidente, por Rojas, los ministros de Ejército, Arturo Ossorio Arana, de Marina; Teodoro Hartung; de Aeronáutica, Julio César Krause y de Justicia, Laureano Landaburu, donde se establecía la Ley Marcial.
Horas antes, en una casa de la localidad de Florida, en la Provincia de Buenos Aires, 12 civiles fueron arrestados por la policía y trasladados a los basurales de José León Suarez, para ser fusilados aproximadamente a las 6 de la mañana. Cinco de ellos murieron: Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodríguez y Mario Brión, otros seis, Horacio Di Chiano, Miguel Angel Giunta, Rogelio Díaz, Norberto Gavino, Julio Troxler y Reinaldo Benavídez lograron escapar y Juan Carlos Livraga , fue dado por muerto pero logró sobrevivir y fue el encargado de contar lo sucedido, luego de haber sido ocultado por el gobierno.
     Uno de los primeros en investigar los fusilamientos fue el periodista Rodolfo Walsh, quien, como cuenta en su libro “Operación Masacre”, recibió de manera casual la información de la existencia de “un fusilado que vive”, este es Livraga.
     “Al sobrevivir a los tres disparos —uno dio por tierra, el otro le atravesó el rostro y el último el hombro—Livraga fue primero secuestrado y desaparecido, y luego enviado a prisión. Ya fuera de la cárcel, conoció al periodista Rodolfo Walsh. Para el informe de Telenoche investiga Santo Biasatti viajó a los Estados Unidos a entrevistarse con Livraga, quien, sorprendentemente, sigue sosteniendo que nunca participó del movimiento contrarrevolucionario y que, hasta hoy, desconoce los motivos por los cuales se ordenó su detención y fusilamiento”, relata Fernanda Longo en una nota publicada en el portal web de Clarín, http://edant.clarin.com/diario/2006/06/10/espectaculos/c-00501.htm.